lunes, 6 de julio de 2009

Agenda Padres. Curso 2014/15. 1ª Evaluación.

Parámetros Primer trimestre (Septiembre; Octubre, Noviembre).

Temas: 1; 2,  4, 5, 6.

Calificaciones: 1,5 de clase( respuestas, intervenciones, actitud,cuaderno de notas de filosofía).
2 puntos del comentario del trabajo: "La verdad imposible". 2 puntos del comentario de la película "Bella" o de la película "Natividad" y 4,5 del examen escrito, que se realizará el 5 de diciembre.
La fecha límite  para la entrega de los trabajos será el 28 de noviembre.

El examen, una vez corregido, se entregará a los alumnos para su revisión.

El examen corregido, con las respuestas correctas, se publicará en esta agenda en la semana siguiente a la evaluación: del 8 al 15 de diciembre.

9º Comentario de Ética.Informe del defensor del menor: Series españolas trivializan la autoridad paterna y las drogas.

Niños que empiezan a fumar porros desde los 12 o 13 años, profesoras que se lían con sus alumnos, padres aniñados y con normas que se deben transgredir......Así son los ejemplos que reciben nuestros jóvenes en las series españolas. Y así se extrae de un reciente estudio.
El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda ha presentado el estudio: "Qué menores ven nuestros menores en televisión", que concluye con las siguientes tesis: Que las series dirigidas a menores y adolescentes desautorizan la figura paterna y trivializan asuntos como el consumo de drogas y las relaciones sexuales.
Canalda señaló que la figura del menor es utilizada muchas veces como excusa para ofrecer puntos de vista adultos, de crítica social o costumbrista, con temas y situaciones claramente perjudiciales para su desarrollo y sin tener en cuenta las consecuencias que pueden tener en su formación, como, a su juicio, ocurre en los Simpson; Padre de familia o American Dad, series de adultos que son emitidas en horario de protección infantil y muy seguidas por los adolescentes o niños.
Entre las conclusiones más significativas del estudio figura que en series españolas como Física o Química; Los Serrano o HKM se trivializan el tratamiento de aspectos como las relaciones sexuales de los adolescentes, incluso con adultos, o el consumo de drogas, especialmente el alcohol, que se convierten en un rasgo imprescindible y rutinario de las relaciones entre iguales, sin que suelan aparecer referencias a las consecuencias que pueden provocar esta prácticas.
Canalda también hizo hincapié en el tipo de figura paterna que se extrae de estas series. Según Canalda, tanto en la programación infantil como en la juvenil aparce un cuestionamiento de la figura paterna y de los adultos en general, especialmente de las figuras masculinas. Muchos padres son presentados como inmaduros, egoístas e ignorantes, como en los Simpson; HKM, Padre de familia y Los Serrano. Y parte del problema radica en que como se presenta a los progenitores como figuras grotescas y pueriles, sus normas y conductas parecen arbitrarias y sin sentido y no sólo pueden sino que deben transgredirse.
Canalda destacó, asimismo, que hay una contradicción en las series entre la visión políticamente correcta, moderna y solidaria en el planteamiento de ciertos temas- homosexualidad, discriminación, igualdad de sexos, medio ambiente, pacifismo- y una defensa a ultranza del individualismo en los comportamientos cotidianos de esos mismos adolescentes, que poseen características de narcisismo y onmipotencia en cuanto a transgredir las normas.
Artículo recogido en el Semanario "ALBA" del 3 al 9 de Julio de 2009.

lunes, 29 de junio de 2009

Libro del mes(Julio 2009). Comunismo y nazismo.



El autor de este libro es Alain de Benoist, nacido en Francia en 1943. Es un ensayista de renombre internacional y autor de una vasta obra en el campo de la filosofía política y la historia de las ideas. En 1978 recibió el gran premio de ensayo de la Academia Francesa. Es director de las revista Nouvelle École y Krisis. Sus obras han sido traducidas en múltiples idiomas.
En este libro trata de cómo el nazismo y el comunismo se identifican en su deseo de aniquilación: unos, a los judíos y otros a los burgueses.Por lo tanto, son los dos unos totalitarismos.
Lo que no entiende Alain es cómo es posible que sólo el nazismo suscite un horror visceral y el comunismo, no. Por ello, sus análisis es más interesante, porque nos hace ver cómo todos los totalitarismos deben ser criticados, sean de la ideología que sean. Es la única manera de salvarnos, en pleno siglo XXI de un estado político totalitario
Veamos algunos textos de este libro, recogidos de sus capítulos IV, V y VI.


"Tenemos derecho a preguntarnos -escribe Stéphane Courtois~ por qué el hecho de matar en nombre de la esperanza en "alegres amaneceres" es más excusable que el asesinato vinculado a una doctrina racista. En qué la ilusión-o la hipocresía- constituyen circunstancias atenuantes del crimen de masas». En efecto, no termina de verse por qué habría de ser menos grave, o menos condenable matar a aquellos a quienes se les ha prometido la felicidad que matar a quienes no se les ha prometido tal cosa. Hacer el mal en nombre del bien no es mejor que hacer el mal en nombre del mal. Destruir la libertad en nombre de la libertad no es mejor que destruirla en nombre de la necesidad de suprimirla. Desde muchos puntos de vista - hasta es peor. El vicio es aún menos excusable cuando lo practican los profesores de la virtud, porque éstos están más obligados que nadie a respetar sus principios. Cabe pensar también que los criminales son tanto más peligrosos cuanto que se presentan como bienhechores de la humanidad «El comunismo es más perverso que el nazismo- escribe, por ello, Alain Besancons- porque se sirve del espíritu de justicia y de bondad para exportar y expandir el mal , la maldad en el sentido más profundo.


No basta con decir que el comunismo es una buena idea que ha terminado mal. Hay que
explicar además cómo ha podido terminar mal: es decir, hay que preguntarse cómo una
buena idea, lejos de inmunizar contra el horror, no le impide realizarse menos que una
mala idea. ¿Cómo ha sido posible perseguir en nombre del bien, abrir campos de
concentración para liberar al hombre e instaurar el terror en nombre el progreso? ¿Cómo la
esperanza ha podido virar hacia la pesadilla?: He aquí una verdadera cuestión filosófica.
Desgraciadamente, la respuesta que nos proponen no tiene nada de filosófico, sino que se limita a alegar las circunstancias. La violencia leninista habría sido heredera de la violencia zarista. Se habría alimentado de la violencia de la guerra de 1914/18 o de la violencia de las relaciones capitalistas, entonces desarrollada en Rusia".

miércoles, 17 de junio de 2009

Libro del mes (Junio 2009).Guía políticamente incorrecta del calentamiento global (y del ecologismo).

Ciudadela Libros publica esta guía incorrecta de Cristopher C. Horner. El autor de este ensayo es miembro del Competitive Enterprise Institute y un reconocido experto en legislación y regulación sobre el calentamiento global. De hecho, ha sido consultado sobre estas cuestiones por comités del Senado de los Estados Unidos y por el Parlamento Europeo.
Para el apéndice sobre esta cuestión en España, el autor es Gabriel Calzada que es Presidente del Instituto Juan de Mariana y profesor asociado de la Universidad Rey Juan Carlos y Senior Fellow del Center for the New Europe.
Estos autores nos ponen en evidencia verdades que, sin saber por qué, no escuchamos. Una especie de silencio quiere envolver determinados temas que nos hacen pensar, por ejemplo:
-Durante muchos periodos, el planeta tierra ha sido más cálido que hoy en día.
-Solo una minúscula porción de los gases de efecto invernadero son de emisión humana.
-La mayor parte de la Antártida se está enfriando.
-Hasta hace muy poco, los medios de comunicación nos alarmaban con la llegada de un "enfriamiento global".
-El "calentamiento global" no ha hecho que los temporales o huracanes sean más violentos.
Como dicen los autores, algunas verdades son incómodas para AL Gore y sus amigos. Por ejemplo:
-No hay consenso científico alguno sobre el calentamiento global.
-El clima siempre está cambiando, con o sin influencia humana.
-Las tormentas, huracanes y temporales no han incrementado su presencia; nuestra tendencia a construir casas donde ellos actúan, sí.
-Muchas grandes empresas presionan para que se implanten políticas anticalentamiento global que aumenten sus beneficios........y nuestros gastos.
-El Medioevo fue significativamente más cálido que la época actual, y fue una edad dorada para la agricultura, la innovación y la expansión de la vida.
Todo ello puede resumirse en 10 mitos:
1º Mito: Estados Unidos se ha quedado solo en cuanto a Kioto y al calentamiento global.
No solo Estados Unidos sino ciento cincuenta y cinco países rechazan el plan de racionamiento de energía que impone el Protocolo de Kioto (Observad que entre todos representan la mayoría de la población mundial, de la actividad económica y del crecimiento futuro).
2º Mito: Las propuestas del calentamiento global tienen que ver con el medioambiente.
Incluso aceptando el supuesto ecologista económico y alarmista subyacente, nadie se atreve a decir que el carísimo protocolo de Kioto modificará el clima de una forma que resulte detectable. En cambio, los proponentes admiten con franqueza su deseo de controlar el estilo de vida de los demás, las empresas que los apoyan esperan sacar millones de dólares del tratado. Como afirma el comisionado del medioambiente europeo "el tratado tiene que ver con la competencia, con equilibrar el terreno de juego para los grandes negocios de todo el mundo"
3º Mito: Calentamiento global equivale a tormentas más frecuentes y más fuertes.
Una afirmación que ni siquiera apoya el Panel del cambio Climático de las Naciones Unidas. Las tormentas son cíclicas y no son más frecuentes ni más fuertes que en el pasado.
4º Mito: El cambio climático es la mayor amenaza para todos los pobres del mundo.
El clima, o más exactamente las condiciones meteorológicas siguen siendo uno de los mayores retos de los países pobres. Siempre han cambiado y seguirán cambiando El cambio climático no añade nada nuevo a la situación. Los países con más y mejores infraestructuras lo resuelven mejor. Las instituciones, las infraestructuras y el acceso a la energía y no el racionamiento del consumo energético son los factores básicos para gestionar un clima en cambio constante.
5º Mito: El cambio climático está haciendo subir el nivel del mar.
El nivel del mar sube en los periodos interglaciares, como en el que vivimos en este momento. El nivel del mar lleva mucho tiempo subiendo y bajando gradualmente; y ni la industria, ni el aumento de temperaturas, ni el aumento del CO2 han afectado a ese crecimiento de forma relevante. Los pequeños países-islas que buscan bienestar y refugio para sus ciudadanos en, por ejemplo, Australia y Nueva Zelanda no han visto subir el nivel del mar y, en algunos casos, incluso lo han visto bajar. Otra cosa es que algún país archipiélago dilapide el dinero para ejercer presión sobre la Unión Europea y obtener dinero para construir complejos hoteleros en la costa, y al mismo tiempo, se dedique a pregonar que está inundándose.
6º Mito:Los glaciares se derriten.
Por muy buena suerte que tengan las cosas congeladas se derriten o como mínimo menguan cuando los periodos de enfriamiento llegan a su fin. Aun así, observamos que hay glaciares que se derriten y hay otros que avanzan. Si la retirada de los glaciares fuera una prueba del calentamiento, el avance de los glaciares sería prueba del enfriamiento. Lo que sucede es que la retirada de los glaciares no está siempre relacionada con el calentamiento; por ejemplo, las cumbres nevadas del Kilimanjaro están retirándose pese a las varias décadas de enfriamiento que vive Kenia, y ello se debe a la utilización de la tierra que se hace ahora en la zona y cambios en la humedad atmosférica.
7º Mito: El clima era estable hasta que llegó el hombre.
Tragarse este embuste significa quemar prácticamente todos los textos existentes de ciencia e historia, igual que en épocas pasadas se quemaron brujas como venganza por los cambios de clima.
8º Mito: La ciencia lo ha establecido: el CO2 provoca el calentamiento global.
Históricamente se sabe que el CO2 atmosférico aumenta después de que se inicie el calentamiento y no antes. Para esquivar esta discusión se dice que los científicos ya llegaron a un acuerdo y que esta cuestión está cerrada. Pero sabemos que los científicos sólo llegaron a este acuerdo:
1.- La temperatura global media actual es probablemente 0,6 grados más elevada que ha ce un siglo.
2.- Los niveles de CO2 han aumentado en torno a un 30% en doscientos años.
3.- El CO2 es un gas de efecto invernadero, y si todos los demás factores continúan inalterables (y ha quedado demostrado que no es el caso), su aumento debería tener un efecto invernadero.
Aclarado esto, hay que añadir que el consenso en estas afirmaciones es cuestión de políticos, pues restringir el debate en estos temas es intrínsecamente anticientífico.
9º Mito: La década de 1990 fue la más cálida hasta la fecha.
Naturalmente "hasta la fecha" significa solo un corto periodo de mediciones fiables, lo que significa un periodo muy corto para sacar conclusiones científicas. Pero aun así, hay que aclarar que las temperaturas medias globales se vieron afectadas cuando cientos de estaciones meteorológicas, muchas de ellas en la zona ártica de la Unión Soviética, quedaron desconectadas.
10 Mito: ¡Aquí hace calor!
Cuando decimos que hace más calor afirmamos algo que solo se clarifica si lo comparamos con otro tiempo. Las temperaturas actuales son más cálidas si las comparamos con las décadas de los 1970 o con la de la Pequeña edad del hielo (1200 aC.) o las de hace miles de años. Pero si la comparamos con las temperaturas de la década de 1930 o con 1998 veríamos que, de hecho, son más frías.
Para terminar estos mitos añadamos, que el enfriamiento sería mucho más aterrador, pues una nueva edad de hielo sería una catástrofe, mientras que los periodos cálidos que ha vivido la historia han supuesto prosperidad. Tal vez por ello, los verdes lo intentaron primero con "el enfriamiento global".

sábado, 16 de mayo de 2009

8º Comentario de Ética. La pildora del día después.


Este artículo ha sido publicado en el semanario “Alba”.

Las ministras de Sanidad e Igualdad anunciaban, la semana pasada, la libre dispensación de la píldora del día después (PDD) en farmacias y sin receta médica. La decisión administrativa de la Agencia del Medicamento del Ministerio de Sanidad llevará tres meses de trámites.
Hasta ahora se dispensaba en hospitales, centros sanitarios y de planificación familiar.

El argumento de Trinidad Jiménez es que “no es abortiva, sino anticonceptiva”.
Esta afirmación es falsa, pues la PDD tiene un doble efecto: evita la fecundación y, si falla, evita la anidación. Puede tener, por tanto, tanto un efecto de inhibición de la ovulación como de destrucción del embrión humano ya existente en el tiempo que transcurre entre la fecundación y la anidación en le útero, como explica el presidente del Foro Español de la Familia, Benigno Blanco. Es más, según estudios científicos, entre un 34% y un 42% de las veces, la PDD actuaría por mecanismo antiimplantatorio, por tanto, abortivo.
La ministra de Sanidad argumenta que no es abortiva, porque siguiendo la teoría de la O.M.S. sólo hay embarazo cuando se da la implantación del óvulo fecundado en el útero. Recordemos que la O.M.S. es un organismo de política sanitaria no un organismo científico.

La segunda falacia de la ministra de Sanidad es afirmar que no existe ninguna contraindicación clínica, ni efectos secundarios.
Cuando le preguntamos qué sentido tiene que los prospectos del medicamento sí ponen en guardia de los efectos clínicos, la ministra contesta: “los prospectos siempre advierten de muchas cosas, si uno los lee, le entran ganas de no tomar nada”. Maravillosa respuesta, cuando el prospecto advierte de efectos adversos “muy frecuentes” en una de cada 10 consumidoras.
Resulta al menos chocante, el control solicitado en la venta de fármacos a todos los farmacéuticos y la facilidad que se quiere imponer en la dispensa de la PDD, afirma la Federación Internacional de Asociaciones de Médicos Cristianos.

Otra falacia se desprende en la afirmación de que la libre dispensación de la PDD en farmacias va a recortar las cifras de embarazo no deseados y de abortos provocados.

La experiencia de los de nuestro entorno no lo confirma así. El estudio publicado en 2004 en el Human Reproductive Advance sobre la praxis británica nos lleva a detectar una banalización de las relaciones sexuales que conduce a una sensación de falsa seguridad que conllevó incrementos sustanciales de enfermedades de transmisión sexual, embarazos inesperados y abortos quirúrgicos. Por este motivo, el secretario general de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, Luis T. Mercé Alberto, califica de frívola la decisión del Gobierno.



8º Comentario de Filosofía. Crítica de la democracia moderna.Felipe Jiménez Pérez.4ª Evaluación


Crítica de la democracia moderna. Artículo publicado en la revista Razón española (Noviembre-Diciembre 2008)
Los marxistas fueron los primeros en formular severas y agudas críticas contra la democracia representativa o democracia burguesa. La libertad y la igualdad formales de las elecciones democráticas burguesas ocultan y disimulan la esclavitud y la opresión materiales del capitalismo. Así entonces la república democrática es el caparazón político óptimo para el capitalismo, porque la relación entre la administración burocrática y el sufragio universal es la contrapartida política óptima de la relación entre la explotación capitalista y el intercambio de mercancías.
Según Marx, las elecciones democráticas deciden cada tres o seis años qué miembro de la clase dominante va a representar al pueblo en el Parlamento. Para Lenin, la democracia burguesa es siempre una democracia para la minoría, sólo para las clases poseedoras, sólo para los ricos.
Marx y Engels denominan cretinismo parlamentario a la ilusión de que en las situaciones revolucionarias las decisiones de los funcionarios electos son automáticamente ejecutadas.
La democracia es la forma estatal más adecuada para el dominio de la clase capitalista.Dice Lenin: " La república democrática es la mejor envoltura política de que puede revestirse el capitalismo; y, por lo tanto, al dominar esta envoltura cimenta su poder de un modo tan seguro, tan firme, que no lo conmueve ningún cambio de personas, ni de instituciones, ni de partidos, dentro de la república democrática burguesa".
El parlamento elegido por sufragio universal es un invento de la sociedad capitalista. Sin embargo, el carácter de clase del Estado burgués exige que el poder efectivo y real no resida incondicionalmente en órganos electos sino que el ejército, la policía y
la burocracia, son cuerpos constituidos de modo no democrático y protegidos adecuadamente para que el control parlamentario sobre ellos nunca pueda ser total; por lo demás, aun suponiendo que las elecciones sean formalmente libres, nunca podrán serlo realmente de un modo completo en una sociedad en la que para todo impera un poder tan multiforme y escurridizo como el del dinero.
Las teorías de la democracia elitista critican la teoría clásica de la democracia. Resulta ser algo ficticia la representación de que el pueblo tenga la soberanía, el poder político. En el fondo, en la democracia quienes gobiernan son las élites políticas, que son las que compiten por el voto del pueblo en una lucha competitiva electoral. Según Max Weber, con el sufragio universal y la formación de partidos políticos de masas, la democracia se convierte en el Estado de partidos. Por eso, el parlamento pierde paulatinamente influencia como centro de debate y deliberación política. Los partidos políticos dirigen a los diputados eliminando el mandato representativo y sustituyéndolo por el mandato imperativo merced a la disciplina de voto del partido. Los partidos políticos son el centro de la vida política. El partido político organiza la representación. Las cuestiones políticas no interesan a las masas, quienes eligen entre diversas élites políticas que se enfrentan entre sí por el liderazgo político. Los partidos políticos se convierten en medios para competir y ganar las elecciones. Los partidos refuerzan el fenómeno del liderazgo político. Las masas son apáticas políticamente y emocionalmente manejables. Los electores son incapaces de discriminar entre políticas distintas. Sólo saben discriminar y elegir entre líderes políticos. La democracia funciona como el mercado. Es un mecanismo institucional que sirve para eliminar a los más débiles y para establecer a los más competentes en la lucha competitiva por los votos y por el poder. Así pues, para Max Weber la democracia representativa es una democracia de liderazgo plebiscitario.
Schumpeter explica el funcionamiento de la democracia desde la perspectiva de la economía política y entiende por lo tanto la democracia como democracia de mercado. Los votantes son consumidores políticos que representan la demanda del mercado político y los políticos y las élites políticas representan la oferta. La democracia es el gobierno de las élites políticas. Esto es lo que afirma en «Capitalismo, socialismo y democracia». La democracia no es entonces el gobierno del pueblo. Ni hay voluntad del pueblo, ni poder del pueblo ni voluntad, general. Por ello, «la democracia no significa ni puede significar que el pueblo gobierna efectivamente, en ninguno de los sentidos evidentes de las expresiones "pueblo" y "gobernar". La democracia significa tan sólo que el pueblo tiene la oportunidad de aceptar o rechazar los hombres que han de gobernarle. Pero como el pueblo puede decidir esto también por medios no democráticos en absoluto, hemos tenido que estrechar nuestra definición añadiendo otro criterio identificador del método democrático, a saber: la libre competencia entre los pretendientes al caudillaje por el voto del electorado. Ahora puede expresarse un aspecto de este criterio diciendo que la democracia es el gobierno de los políticos". El poder popular se reduce a ser un poder electoral. La titularidad del poder político le pertenece al demos, mientras que el ejercicio del poder es confiado a los representantes elegidos por el pueblo.
Como decía Napoleón, el poder viene de arriba y la confianza viene de abajo.
Los partidos políticos son vendedores de mercancías políticas y los electores son los compradores de esas mercancías políticas. Las élites políticas deciden las cuestiones políticas en nombre del pueblo y para el pueblo. Los electores son apáticos y no tienen un conocimiento político preciso ni riguroso. El pueblo es sensible a la propaganda. Los electores son propensos a impulsos emocionales intensos incapaces intelectuales de hacer nada decisivo por su cuenta y sensibles a las fuerzas externas. La voluntad del pueblo, la voluntad general son ficciones.
La vida política democrática es la lucha competitiva entre los partidos por los votos de los electores. El comportamiento de los políticos es análogo a las actividades de los capitalistas que compiten por captar a los clientes. Las técnicas de publicidad electoral son idénticas a las técnicas de publicidad comercial.
El partido político es una máquina electoral que busca la conquista del poder político. Las técnicas de propaganda son para persuadir al electorado de las bondades del político. Las ideologías de los partidos políticos no importan ya. Lo que importa es la capacidad de los partidos para promocionar y sostener un liderazgo político
La democracia es entendida por Schumpeter como un método político para generar decisiones políticas mediante el sufragio universal por medio del cual los electores eligen periódicamente entre diversos equipos de líderes políticos que le son ofertados en el mercado político. «La democracia es un método político, es decir, un cierto tipo de concierto institucional para llegar a las decisiones políticas -legislativas y administrativas-, y por ello no puede constituir un fin en sí misma, independientemente de las decisiones a que dé lugar en condiciones históricas dadas. Por ello, la posición de Schumpeter no es precisamente una posición política fundamentalista democrática, así, "siendo la democracia un método político, no puede ser un fin en sí misma, ni más ni menos que cualquier otro método". Las decisiones no democráticas pueden resultar en algún caso más aceptables para las personas en general que las decisiones democráticas. También Julien Freund dirá más tarde que también se puede hacer buena política en una dictadura.

Por su parte ,Carl Schmitt, distingue entre parlamentarismo y democracia, Según él, el parlamentarismo es el régimen político en el que el Parlamento es la institución central en la que se gobierna mediante una deliberación racional libre y pública sobre el bien común, Ya decía Donoso Cortés que la burguesía era una clase esencialmente discutidora. El gobierno parlamentario es un gobierno de discusión de opiniones en libre competencia. No se rige el parlamentarismo por la verdad, sino por la discusión racional permanente que no ha de tener fin. Todo puede ser discutido o ser puesto en discusión en el parlamentarismo. Esto ha producido una seria erosión en el Estado debido al gran poder de las facciones políticas o partidos. Pues bien, según Carl Schmitt, el parlamentarismo ha devenido algo obsoleto y caduco. En el siglo XX los parlamentos ya no funcionan según la teoría del liberalismo clásico del siglo XIX como canales institucionales de la discusión racional, libre y abierta que debía caracterizar al régimen parlamentario. En lugar de esto, merced a la extensión del sufragio y a la aparición de los partidos políticos de masas, tiene lugar la suplantación del Parlamento por los partidos y por sus dirigentes. Los arreglos secretos a puerta cerrada entre los comités directivos de los partidos y fuera del Parlamento, lo convierten de cámara de discusión en cámara de manifestación de acuerdos adoptados previamente entre los partidos.
Por democracia entiende Schmitt en cambio, siguiendo en esto de cerca a Rousseau, la identidad entre gobernantes y gobernados. La dictadura es antiliberal, pero no necesariamente antidemocrática. La democracia, en sí misma, no tiene contenido político definido. La democracia es un procedimiento, es una forma de organización. Tiene el valor de una mera forma. La democracia es algo instrumental para realizar determinadas políticas de las más variadas especies. Como bien dice Schmitt, una democracia puede ser militarista o pacifista, absolutista o liberal, centralista o descentralizada, progresista o reaccionaria y todo ello sin dejar de ser al mismo tiempo democracia.
Para los demócratas radicales, nosotros diríamos, fundamentalistas democráticos, la democracia tiene un valor absoluto en sí misma sin considerar los contenidos políticos que haya en ella. Para el demócrata radical la democracia siempre es válida independientemente de las consecuencias o efectos que de ella se deriven.
Finalmente, para concluir con la exposición de los principales autores críticos de la democracia moderna, debemos mencionar y destacar aquí en la España actual a la figura filosófica de Gustavo Bueno como filósofo político crítico de la democracia.Es la crítica de Gustavo Bueno a la democracia una crítica filosófica muy profunda, prolija, extensa, compleja y exhaustiva, de tal modo que resulta muy difícil de resumir y exponer aquí en este reducido espacio con el que contamos. Por ello, vamos a intentar ser sintéticos y sumarios al exponer en unos cuantos artículos el contenido principal de la crítica de Bueno a la democracia.
1 ° No hay una cosa tal como la soberanía popular ni tampoco hay algo así como la voluntad general. Ello es porque ni hay un pueblo como sujeto titular de la soberanía ni tampoco hay algo tal como la soberanía nacional. Hay que rechazar la ideología democrática que afirma la idea de autodeterminación de la sociedad política. El autogobierno o autodeterminación de la sociedad política es utópico por imposible. La sociedad no se autodirige. El poder político es asimétrico. Unos mandan y otros obedecen. Como diría Julien Freund, la política es el dominio del hombre por el hombre. Una parte de la sociedad política dirige a las otras partes restantes de la sociedad política
2° La crítica a la democracia es la crítica de la ideología democrática. La democracia contemporánea ha segregado una ideología legitimadora de sí misma a la que podemos denominar ideología democrática fundamentalista. Esta ideología envuelve a la democracia, de tal manera que funciona como una suerte de cinturón protector contra las refutaciones o falsaciones de la democracia y ello por una suerte de decisión metodológica adoptada por los ideólogos demócratas o por los profesores de ciencia política demócratas.
3° La democracia sólo es verdadera cuando brota del interior mismo de la sociedad política y deriva del mercado capitalista. Si no existe el mercado, no existe la democracia. La esencia de la democracia es la libertad entendida como libertad de elección entre los bienes de un mercado pletórico capitalista libre con propiedad privada.
4° El fundamentalismo democrático es básicamente lo que se entiende por teoría de la democracia. Tal teoría consta de tres elementos: A) La teoría de los tres poderes, B) La idea de la soberanía popular y C) la teoría del Estado de derecho.
En primer lugar la teoría de los tres poderes es una teoría metafísica y confusa y no es científica. La doctrina del Estado de derecho implica tanto una politización de la justicia como una judicialización de la política y la idea de la soberanía popular es un mito confusionario.
5° La democracia se caracteriza por las elecciones periódicas y recurrentes. Esta recurrencia es la que produce la eutaxia política democrática. En los Estados democráticos, hay elecciones. En los Estados no democráticos no hay elecciones.
6º El pueblo no manda ni gobierna ni controla nada. El pueblo carece de elementos de juicio suficientes y, por tanto, de capacidad de controlar políticamente a nadie. El pueblo no puede autodeterminarse. Todas las instituciones políticas democráticas dependen del azar, de la estadística electoral.
7º Los resultados electorales no significan un criterio objetivo acerca de la gestión del Gobierno. El pueblo se puede equivocar. La idea de que el pueblo tiene razón, es una ficción útil para pensar la democracia desde la ideología democrática.
8º La democracia ateniense no era una democracia. La democracia sólo puede existir con el capitalismo, con el mercado libre. La esencia de la democracia es la libertad objetiva entendida como libertad de elección entre diversas alternativas políticas o entre diversas mercancías en el mercado.
9° El mercado, la televisión y la democracia son isomorfos entre sí. Es la democracia de audiencia la democracia actual, como dice Bernard Manin. El fundamento de la democracia está en la constitución de una sociedad capitalista en la que exista la libertad de elección de los múltiples individuos consumidores ante una multiplicidad de bienes ofrecidos en el mercado.
10° La democracia implica tolerancia y un relativismo axiológico.
11º La democracia está poblada de contradicciones. Una de las contradicciones de las democracias es la que existe a propósito de la pena de muerte. Hay una contradicción a este respecto entre los partidarios de la pena de muerte y los abolicionistas.
12° Además, en las democracias contemporáneas tiene lugar una progresiva ecualización entre la izquierda y la derecha. Se trata de la difuminación de los límites entre los partidos políticos conservadores y progresistas.
Estas críticas a la democracia representativa ayudan notablemente a tener un concepto más ajustado de la democracia realmente existente así como a combatir la plaga ideológica actual que denominamos fundamentalismo democrático.
Felipe GIMÉNEZ PÉREZ

sábado, 2 de mayo de 2009

Libro del mes de mayo (2009). Las conexiones políticas.

El autor de este libro es Roberto L. Blanco Valdés, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela.
Este libro, editado en 2001, trata de aclarar el déficit democrático de los partidos políticos y su incidencia en el sistema de la democracia actual.
Veamos un texto sacado del capítulo 1º titulado LEY DE HIERRO, PARTIDOS DE HOJALATA.

"Para Offe, las formas de participación política de la sociedad civil canalizadas a través de los tradicionales sistemas de partidos habrían «agotado mucha de su eficacia para reconciliar el capitalismo con la política de masas», lo que haría «plausible que el declive del sistema de partidos dé paso a que surjan prácticas menos encorsetadas y reguladas de participación y conflicto político, de las que podría resultar el potencial con el que desafiar eficazmente y superar los supuestos institucionales de la forma capitalista de organización social y económica. Tales prácticas menos encorsetadas estarían representadas, según Offe, por los denominados nuevos movimientos sociales (feminismo, ecologismo, pacifismo, movimientos juveniles, etc.), formas de organización que habrían de permitir, a su juicio, la recuperación de las identidades colectivas que la consolidación de los partidos que Otro Kirchheimer llamara catch-all parties, "partidos atrapalotodo" había contribuido decisivamente a disolver.
Frente a esas previsiones, y por más que sea indiscutible la importancia creciente de ciertos movimientos sociales y de ciertos grupos de acción ciudadana en el desarrollo de la vida política, no parece que vaya a suceder.

En tal sentido, el politólogo Ludolfo Paramio ha desarrollado rigurosa y convincentemente la hipótesis de que los nuevos movimientos sociales son una variante de los grupos de interés, cuyo auge durante los años setenta debe ser puesto en relación con la crisis de un sistema político dual, basado, de un lado, en la democracia de partidos y, de otro, en un pacto corporativo entre los grupos de interés dominantes hasta entonces: los sindicatos y la patronal. Así las cosas, «los movimientos sociales no pueden verse como una superación del sistema de partidos, en el sentido en que algunos autores lo han venido interpretando. En una palabra, y por decirlo con las de quien es hoy una autoridad en toda Europa, K1aus von Beyme, resulta demasiado pronto para proclamar el "fin de los partidos".
La experiencia histórica del ecologismo sueco o alemán, que, como un Guadiana, desaparece y reaparece, sin que en todo caso su presencia llegue a suponer un cambio cualitativo y de irreversibles consecuencias para las organizaciones políticas históricas, constituye la mejor prueba de lo que acabo de apuntar. También contribuye a apoyar esta impresión el hecho, no menos notorio, de que en el único caso en el que las fuerzas antipartidistas parece haber sido capaces de desplazar de forma definitiva a las fuerzas tradicionales conformadoras del sistema de partidos, en el de Italia, los partidarios del derrumbe no hayan sido en caso alguno organizaciones encuadrables dentro del conjunto de los nuevos movimientos sociales. Como certeramente subrayaba Salvatore Lupo para Italia, según pudimos ver páginas anteriores, lo que define a las ligas al contrario de lo que caracteriza a los movimientos sociales nacidos en la década de los setenta, es precisamente el que todos esos movimientos, lejos de pretender su reconstrucción, dan por descontado el fin de las identidades colectivas. No parece, en suma, que éste vaya a acabar por ser el camino para superar la crisis partidista.

Una de la reformas que se postulan para salvar esa crisis partidista es abrir las candidaturas y ensanchar los vínculos de unión, control y dependencia entre partidos y electores, por medio de reformas tendentes, bien a abrir las listas, donde son cerradas, bien a superar el propio sistema de listas, mediante la introducción de sistemas de tipo mayoritario que funcionen con distritos electorales uninominales. Se trataría, en una palabra de aumentar las posibilidades de elegir del cuerpo electoral.
No creo que sea tampoco en el ámbito de la ingeniería electoral en donde debamos de centramos para hacer frente a los problemas que tenemos planteados. A continuación intentaré justificar por qué.
Para mí, ha acabado por tener razón Kirchheimer con su formulación, no menos conocida, de la progresiva generalización en las modernas sociedades industriales del modelo del partido atrapalotodo. Según Kirchheimer, tras la Segunda Guerra mundial los antiguos partidos de masas de base clasista o confesional quedaron sometidos a una presión que los puso en vías de convertirse en partido "de todo el mundo", partidos estos cuyas características definidoras serían las siguientes: a) una desradicalización de los componentes ideológicos del partido; b) un fortalecimiento progresivo de sus dirigentes, cuya labor se juzgará más en función de su contribución a la solución de los problemas generales que de su lealtad a los fines del partido; c) un correlativo debilitamiento del papel de los miembros del partido; d) una ampliación de su base electoral, que permitiría pasar de un partido de base «confesional» o «clasista a uno que que pretende con su propaganda electoral abarcar a todo el mundo; y e) finalmente, una búsqueda consciente por establecer lazos estables con los grupos de interés.
Panebianco cita las dos características de los cambios producidos en las sociedades europeas que conllevan el cambio de modelo de partidos:
-el proceso de homogeneización a nivel económico, social y cultural que se ha venido produciendo en las sociedades de Occidente desde después de la Segunda Guerra Mundial.
- la profunda remodelación producida en el ámbito de la información y la comunicación en general, bajo el efecto de los mass media y muy especialmente el espectacular impacto de la televisión.
En el nuevo partido -escribe Panebianco- los "expertos", los técnicos que dominan una serie de conocimentos especializados son los que desempeñan un papel cada vez más importante y que son tanto más útiles cuando más se desplaza el centro de gravedad de la organización de los afiliados a los electores.
Aunque las consecuencias de la aparición de este nuevo modelo de partido profesional-electoral son muy notables desde el punto de vista de la dinámica o, según veremos en el próximo capítulo, desde la perspectiva de los medios de financiación de los partidos, lo único que ahora me interesa destacar es el hecho de que ni los cambios descritos en su día (1972) por Kirchheimer ni los delineados después (1982) por Panebianco favorecieron un proceso de democratización de las organizaciones partidistas. Por el contrario se tradujeron en términos generales, en un reforzamiento de las tendencias a la oligarquización que ya fueran denunciadas por Michels u Ostrogorski .

Pero al igual que antes señalé al referirme a las propuestas de modificación del sistema electoral (introducción de listas abiertas o de distritos uninominales ), tampoco en este ámbito existen, a mi juicio, demasiadas razones para el optimismo Ciertamente, las experiencias europeas comparadas tan bien estudiadas en obras exhaustivas como las de Cárdenas, Pinelli o Katzy y Mair han venido a demostrar que, incluso en aquellos casos en que el legislador ha optado por establecer normas disciplinadoras del funcionamiento interno de las organizaciones partidistas, tales normas ha obtenido un escaso nivel de cumplimiento.
Veamos el caso español:
Pese a la disposición de que la estructura interna y el funcionamiento de los partidos deberán ser democráticos, contenida en el artículo 6º de nuestra Constitución, pese a las previsiones, ciertamente muy laxas, en tal sentido establecidas en la Ley de Partidos de 4 de Diciembre 1978; y pese, finalmente, a que se han ido produciendo algunos pronunciamientos judiciales que han anulado actos internos de órganos dirigentes de organizaciones partidistas por suponer tales actos una vulneración de alguno de los derechos fundamentales consagrados en la Constitución, lo cierto es que, también en España y al igual que ha venido ocurriendo en Alemania y en los restantes países europeos, los partidos han funcionado en general de forma escasamente democrática sin que un posible y eventual control judicial de la vida interna partidista haya podido evitarlo.