viernes, 9 de julio de 2010

ÉTICA 4º E.S.O. Segundo Trimestre: El ciudadano

El bien común.

Nuestra existencia en sociedad tiene una finalidad común a todos. Es la ayuda mutua, lo que llamamos bien común. Es en lo que la sociedad en su conjunto imita a la familia. En ésta, todos sus miembros entregan sin miedo todo lo que son sin perder su individualidad, la cual queda además reforzada. La familia transmite al resto de la sociedad sus principales obligaciones con respecto a la persona y la primera es la del bien común.
"Muy bien dijo Platón que no hemos nacido para nosotros únicamente, sino que una gran parte de lo que somos se lo debemos a nuestros padres, y otra a los amigos. Y según afirman los estoicos, todo cuanto produce la tierra fue creado para el uso de los hombres, y los hombres para los hombres, de forma que puedan servirse de provecho entre sí y a los demás. Por eso debemos promover la utilidad común con el mutuo intercambio de obligaciones, dando y recibiendo el fruto de nuestro trabajo y de nuestras facultades”. (Cicerón. “Los oficios.)

La sociedad tiene la obligación de atender a los más necesitados para promover el bien común. Hay quien propone que sea el Estado quien se ocupe de todas las tareas de redistribución social. Pero esta idea es profundamente dañina para la propia sociedad, ya que con la excusa de esa delegación pierde la sensibilidad solidaria y la pone en manos de un Estado que garantiza más su capacidad de imponerse que el sentido de la justicia. Sin embargo, siempre han estado vivas, especialmente en determinados sectores sociales, la preocupación eficaz y la solidaridad para con los que lo pasan peor.
(En España fue impresionante la cantidad de voluntarios que acudieron a Galicia a limpiar las playas cuando tuvo lugar el accidente del petrolero Prestige. O lo son aún hoy los que acuden a sofocar los incendios que verano tras verano asolan nuestro país. O los bañistas de Canarias que no dudan en dejar un día de playa para atender a los inmigrantes africanos que llegan en los cayucos, esas barcazas que los vomitan casi como cadáveres a los que logran sobrevivir hasta nuestras costas. O la reacción de la gente anónima para atender los más de 1.500 heridos en el ll-M. Por no hablar de los miles de misioneros y voluntarios que gastan escondidamente sus vidas exclusivamente por los más necesitados en sus propios países.)


La que debe ser primera conquista del bien común es el bienestar material; no tanto la obtención de un conjunto suficiente de recursos como la participación justa de todos los ciudadanos en ellos. Es lo que también llamamos derecho a la igualdad de oportunidades.

La segunda obligación de la sociedad con relación al bien común es la paz. No tanto la individual -que es tarea de cada uno- sino la paz social. Y no debe ser el resultado del temor a la represión, sino el equilibrio de toda la sociedad para que -sin violencia ni excesivas tensiones- sea posible a cada ciudadano procurarse los fines propios y los de la comunidad. En el siglo XX, lamentablemente, se sucedieron ejemplos de sociedades -de entre las más avanzadas­ sometidas sin gran rechazo interno al miedo, la opresión y el horror.

"Una especie de glacial aliento se cierne sobre las calles de Alemania en la mañana del 9 de noviembre de 1938. De pronto, una mano asesina barre la pacífica existencia ciudadana de los judíos. Indefensos ciudadanos que son súbitamente expulsados a golpes de sus casas y torturados. Sus comercios demolidos y expropiados. Por todas partes arden las sinagogas. Todo alemán decente está horrorizado. Pero nadie se atreve a protestar en alta voz, pues esa protesta sería ahogada al instante en sangre y muerte”.
(Tomado de una biografía de Edith Stein. Filósofa alemana, judía, discípula de E. Husserl, se convirtió al catolicismo y se hizo carmelita poco antes de la Segunda Guerra Mundial. Falleció asesinada en Auschwitz. Fue canonizada en 1998. )

Son muchos los testimonios que podemos encontrar sobre la Alemania nazi y la pasividad generalizada de su sociedad durante el III Reich. Tampoco hoy en día podemos estar seguros de que nuestra propia sociedad esté lo suficientemente sana como para reaccionar ante una defección de sus dirigentes en la defensa de las libertades. La situación de los ciudadanos que mantienen incólume su espíritu libre es de tremenda debilidad en esas situaciones, aunque su valentía se hace entonces imprescindible.

"Mientras en mayo de 1942 las tropas alemanas se encontraban en los campos de batalla de Rusia y del Norte de África, unos estudiantes de la Universidad de Munich asistían a clases y compartían su aversión hacia el régimen nazi. Hans Scholl, Alexander Schmorell y Sophie Scholl formaban el núcleo de este grupo de amigos. Que pasó a llamarse La Rosa Blanca. Sophie Scholl nació el 9 de mayo de 1921 en Forchtenberg am Kocher, un pueblo del que su padre, Robert Scholl, era el alcalde. El arresto de su padre por haberse referido a Hitler frente a un empleado suyo como "El Flagelo de Dios", le causó una profunda impresión.

Para la familia Scholl la palabra "lealtad" significaba obedecer los dictados del corazón."Lo que quiero para ustedes es vivir con rectitud y libertad de espíritu, sin importar lo difícil que esto resulte", le dijo el padre a su familia.
Cuando en 1942 comenzó la deportación masiva de judíos, Sophie, Hans, Alexander y Jurgen compraron una máquina de escribir y una copiadora: "nada es tan indigno de una nación como el permitir que sea gobernada sin oposición por una casta que ha cedido a los bajos instintos... La civilización occidental debe defenderse contra el fascismo y ofrecer una resistencia pasiva antes de que el último joven de la nación haya derramado su sangre en algún campo de batalla". Los miembros de La Rosa Blanca trabajaron día y noche en secreto, produciendo miles de panfletos que enviaban a intelectuales desde sitios no detectables dentro de Alemania. Sophie compraba papel y sellos de correo en sitios diferentes para que sus actividades no llamaran la atención. La Gestapo había estado buscando a los autores de los panfletos desde que apareciera el primero. Un día. Sophie y Hans llevaron una maleta llena de folletos a la Universidad, y los dejaron en los pasillos para que los estudiantes los leyesen. Jakob Schmidt, un bedel de la Universidad y miembro del Partido Nazi, vio a Sophie y a Hans con los folletos y los denunció. Fueron llevados bajo arresto a la Gestapo. El "interrogatorio" de Sophie fue tan cruel que apareció ante el tribunal con una pierna rota. El 22 de febrero de 1943 Sophie, Hans y Christoph fueron condenados a muerte en la guillotina por el Tribunal del "Pueblo", que había sido creado por el Partido Nacional Socialista para eliminar a los enemigos de Hitler.
Las últimas palabras que Hans Scholl gritó desde la guillotina fueron: "iViva la Libertad!". “Córno podemos esperar que prevalezca la justicia cuando casi no hay gente que se brinde individualmente en pos de una causa justa", dijo Sophie. "Un día tan lindo, tan soleado, y debo irme", continuó diciendo horas antes de su ejecución. "Pero, qué importa mi muerte, si a través de nosotros miles de personas se despiertan y comienzan a actuar?


El miedo es la primera forma de violencia, un atentado contra la paz. Donde reina el temor la vida se encoge. Tristemente en la España de principios del s. XXI aún tenemos el ominoso ejemplo de una buena parte de la sociedad aplastada por el miedo, especialmente en el País Vasco.
Se permiten todas las comodidades y privilegios de las sociedades occidentales del primer mundo a condición de que se renuncie a la expresión de la propia libertad política. En esas circunstancias, para ser libre hay que ser héroe, y eso reduce significativamente el número de mujeres y de hombres que se atreven a ser libres. Los ciudadanos ya no preguntan entonces "¿qué puedo hacer?", sino ¿“qué me pueden hacer?".


Una sociedad está viva -tiene automovimiento y se marca sus propios fines- cuando considera suyo el deber de intervenir, de acuerdo con las posibilidades de cada uno, en las distintas esferas de la vida pública. y cuando no es así, surge el desinterés, el absentismo electoral, el fraude fiscal, laboral y social, y sólo queda en pie la egoísta defensa de los privilegios de la sociedad opulenta.
Dice el artículo 29.1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: "Toda persona tiene deberes respecto de la comunidad puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad". Se abre así el gran campo de las actividades culturales, asistenciales, benéficas, caritativas, deportivas, etc., cuya finalidad es el muy directamente el bien común y que son promovidas por la iniciativa de los propios ciudadanos.
Además de estas tareas enfocadas en directo al bien común, cualquier tarea o trabajo humanos, desde la sencilla limpieza del hogar hasta la dirección de una gran empresa, deben contribuir al bien común. De esta forma, estarán alineadas con el sentido de trascendencia que difunde el bien en el mundo y dignifica infinitamente a la persona.
El hombre no vive más que en sociedad. Es para él una obligación de justicia colaborar en la configuración de una sociedad más justa, aportando sus propias capacidades personales que, sin duda, habrá a su vez adquirido y desarrollado en la familia, la primera sociedad.
(Apuntes de Filosofía).

miércoles, 7 de julio de 2010

Bloque 1º de Filosofía: El camino del conocimiento.

Para estar atentos a la realidad hay que utilizar los ojos: "Me duelen los ojos", dice Neo. "Es normal -contesta Morfeo-. Es que nunca los habías usado". Debemos aprender a usar la vista para mirar bien despiertos. "No sueñes tu vida; vive tu sueño", se lee en la pared de mi hija adolescente.


Es sabio apoyarse en los que nos han antecedido para adquirir criterio propio. Muchas veces la apariencia de independencia respecto de las ideas de los demás puede parecer un síntoma de personalidad propia fuerte. Pero puede esconder también una profunda ignorancia revestida de un orgulloso caparazón. El criterio es la capacidad de discernir lo verdadero de lo falso, distinguir lo que vale la pena de lo que no, las cosas que son valiosas y merecen que les dediquemos esfuerzo, sacrificio y tiempo. Sin criterio somos como veletas al viento que más sople. Decía el viejo Confucio: "Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender, peligroso". El que el criterio deba ser propio no significa que no tengamos que aprenderlo para interiorizarlo.
La lectura de libros clásicos, el buen cine, conversaciones con gente sabia, buenos artículos periodísticos son algunas de las fuentes a las que acudir para buscar criterio. Eso y nuestra actitud honrada y valiente evitarán que nos suceda como a los ciegos de aquella fábula de León Tolstoy:

"Un rey de la India ordenó reunir a todos los ciegos de su país. Una vez juntos, mandó mostrarles sus elefantes. Un ciego palpó una pata; otro, la cola; un tercero, el comienzo de la cola; un cuarto, el vientre; un quinto, el lomo; un sexto, las orejas; un séptimo los colmillos y un octavo, la trompa. Luego dispuso el rey que los ciegos vinieran a su presencia y les preguntó: «a qué se parecen mis elefantes?».
El primer ciego respondió: -tus elefantes se asemejan a las columnas. Era el que había palpado la pata. El segundo dijo: -son semejantes a una escoba. Era el que había tocado la cola. El tercero dijo: -se parecen a una rama. Es el que había examinado con sus manos el comienzo de la cola. El que había palpado el vientre dijo: -tus elefantes se parecen a un montón de tierra. El que había estado tocando el costado aseguró: -son semejantes a un muro. El que había palpado el lomo declaró: -se asemejan a una montaña. El que había tocado los colmillos dijo: -son semejantes a los cuernos. El que había palpado la trompa dijo: -se parecen a una gruesa cuerda. Y todos los ciegos comenzaron a discutir entre sí.

¿Qué es la verdad?
He aquí una pregunta que es más fácil de responder de lo que parece. En determinado contexto, lanzarse a contestar podría dar a entender que nos creemos en posesión de la verdad, como si fuésemos un profeta que viene de escuchar un oráculo. Lo más común entonces es evitarlo rápidamente, diciendo que no existe una verdad que sólo algunos conozcan; que nadie puede estar en posesión de la misma y que debemos limitarnos a verdades más parciales: a creer en lo que digan los científicos o los telediarios.
Pero no es tan complicado. La verdad es conocer la realidad, lo que las cosas son. Esto la hace más asequible, más democrática, lo que permite la comunicación entre los hombres. Los clásicos definen la verdad como la adecuación entre la inteligencia y las cosas: si entiendo que lo que tengo delante es una mesa y verdaderamente la tengo, poseo la verdad. Así de simple. Pregunten a cualquiera.
Claro que la cosa puede hacerse más complicada cuando no se trata ya de mesas o cosas por el estilo. No siempre el conocimiento de la verdad supone que estemos delante de' ella como lo estamos de la mesa. Si oímos que el Real Madrid ha ganado este domingo su partido de liga, lo normal es que creamos que es verdad. Si escuchamos que un coche que queremos comprar tiene 150 CV de potencia, lo admitimos también como verdadero. Y ni hemos visto el partido, ni uno solo de esos caballos.
También damos por verdadero lo que nos han contado nuestros padres acerca de nuestras familias y de cuando éramos tan pequeños que no podemos recordar, o lo aprendido en nuestros estudios.
La verdad se adquiere, se conoce por experiencia propia o por la confianza en los demás. Poseer la verdad requiere por lo tanto paciencia y tiempo. Pero, ¿cómo se posee la verdad? Ciertamente, no la podemos almacenar ni meter en un bolsillo. Y sin embargo, de algún modo distinguimos perfectamente cuándo sabemos algo de cuándo no. ¿Dónde metemos lo que sabemos? Habrá que admitir que se trata de una posesión inmaterial o espiritual pero realísima de lo que conocemos. Al ser inmaterial es también inmediata. No hay algo así como un "proceso de conocimiento", como una actividad en la que poco a poco se vaya poseyendo lo conocido'', como sucede en cambio en la nutrición con los alimentos. Cuando conozco, lo hago inmediatamente. Cuando veo, ya he visto.
a. Sentir y entender
Conocemos el mundo a través de los sentidos: con la vista vemos los colores, con el oído oímos los sonidos, con el tacto tocamos las superficies, con el olfato olemos los olores y con el gusto gustamos los sabores. Pero cuando ya hemos visto, oído, tocado, olido o gustado, muchas veces nos preguntamos además: ¿esto qué es? Preguntamos por lo que no sentimos. Y algo en nosotros permite la respuesta: un coche. Eso azul, que suena como un rugido, tan lisito, que huele a gasolina y a motor caliente y que mejor no gustamos, es un coche. Pero no existe el sentido de sentir los coches. Ha sido nuestra inteligencia quien se ha ocupado de responder. Con los sentidos, sentimos el mundo; con la inteligencia, sabemos y lo podemos entender.
Conocer la realidad: el conocimiento sensible.
Los sentidos nos proporcionan la experiencia básica de las cosas. No podemos conocer si no partimos de los sentidos. No hay nada que llegue a la inteligencia sin haber pasado, de algún modo, por la experiencia sensitiva.
En el conocimiento sensible podemos encontrar tres niveles: los sentidos externos, el sentido común y los sentidos internos.

Los sentidos externos son los tradicionales "cinco sentidos" que además ya hemos citado. Son como las ventanas abiertas al mundo. Dicen los científicos que una persona que no tuviese sentidos no sería viable porque estaría cerrada al mundo, que es nuestro lugar natural. Conocer sensiblemente es también poseer inmaterialmente. Cuando veo el color rojo, mis ojos no se vuelven rojos. Sentimos por contacto físico, pero no introducimos nada físico en nuestros sentidos.
Los sentidos internos actúan a partir de sentido común. Mucha gente los confunde con actividades intelectuales, cuando realmente son sentidos. Se trata de la percepción o sentido común, la imaginación, la estimación y la memoria.
El sentido común o percepción, es otro sentido pero que está enfocado a los sentidos externos, y no directamente al exterior. Es el reunificador de las sensaciones, el sentido que nos permite agrupar color, textura, olor, etc., y atribuirlas a un único objeto. Porque la vista sólo ve, y no es capaz de asociar el color que ve al sonido que oye su vecino el oído. Asociar es distinto que ver, que oír, que oler. Por eso es necesario un sentido común.


La imaginación es como el archivo de las percepciones. A partir de objetos percibidos puede recrearlos y reconocerlos. En ella está el mapa del mundo que nos rodea. A su vez, sirve de base a la inteligencia: ésta obtiene de las imágenes de la imaginación los conceptos que maneja el pensamiento. Una imagen de la imaginación puede ser más o menos sensible, y parecerse por eso más o menos a un concepto (el concepto es ya objeto de la inteligencia). Así, si mi imagen de mesa es lo más parecido posible al pupitre que tengo delante, es más sensible y menos universal. Quizá, si nunca he visto otra antes, puede que no me sirva para llamar mesa a una enorme mesa de comedor, porque me parecería muy distinta. Pero si mi imagen de mesa es simplemente [tablero + patas], entonces es más intelectual y serviría para cualquier mesa. Cuanto más simple, más pura y más universal. Sería casi un concepto. Imágenes muy puras son, por ejemplo, las de la geometría: círculo, rombo, cuadrado; figuras, volúmenes, ángulos.

La estimación por su parte, pone en relación una realidad exterior con la propia situación orgánica. Estima o valora lo conocido en función de las necesidades del ser vivo. Preferir algo a otra cosa, determinar si me conviene o no, valorar el provecho que puedo obtener. La estimación rige el comportamiento que voy a tener con el objeto valorado; adquiero experiencia y determino mi conducta. Si pruebo un plato que no me gusta, mediante la estimación evitaré en el futuro volver a pedirlo en un restaurante. Para los animales es su sentido más alto y, como el conocimiento sensible es el más alto para ellos, se puede decir que es la guía de su comportamiento. Por la estimativa, el conejo huye del lobo, el pájaro anida en la rama, o el perro mueve la cola al ver a su amo. Es la fuente de sus instintos.
Por último, la memoria conserva las valoraciones de la estimativa, las imágenes y los actos del sujeto. La memoria retiene la sucesión temporal del propio vivir y permite encontrar nuestro lugar en el tiempo. Como sentido que es, tiene una base orgánica localizable en el cerebro. Para los humanos posee una gran importancia porque nos permite enlazar con el pasado y conservarlo. Sin ella no sabríamos que hicimos ayer, ignoraríamos a qué familia pertenecemos, desconoceríamos qué prometimos o qué nos propusimos, olvidaríamos que nos viene bien o qué decidimos evitar, y no podríamos contar historias ni recuerdos.
Resumiendo: el conocimiento sensible es el que obtenemos a partir de los sentidos, externos o internos, y lo compartimos con los animales.
Con los sentidos externos captamos propiedades de los cuerpos, como la luz, el color, los sonidos, la temperatura, etc., que son el estímulo externo necesario para este conocimiento. Sin estímulo no hay sensación: sin luz, aunque queramos ver no vemos.
La percepción unifica las sensaciones de los sentidos externos. La imaginación objetiva lo unificado por la percepción, la memoria retiene lo conocido por los sentidos externos, clasificándolo temporalmente, y la estimación -que es la base de los instintos ­valora lo conocido en funciónףde las necesidades del ser vivo.
Los vivientes que conocen (los animales y el hombre) proyectan su comportamiento a partir de su conocimiento. Como hemos visto, en los animales, el conocimiento mבs alto y que engloba a los demבs es la estimativa, que se convierte de esta manera en la directora de su conducta. Todo lo que conoce se somete al criterio de conveniencia de acuerdo con lo mבs elevado de su vida: la supervivencia de su especie. Las cosas son solamente lo que son-para-él. y el conocimiento sensible es una herramienta más para salir adelante en la lucha por la vida: un conocimiento útil para satisfacer sus necesidades vitales. El animal no puede escapar a sus instintos porque no tiene nada superior (ni falta que les hace). Sus instintos cuidan de él. Por eso, satisfacerlos es su mejor manera de vivir.
El hombre, sin embargo, posee una instancia superior que es la inteligencia (y con ella, la libertad, la intimidad y la dignidad). Por eso, nuestros instintos tienen una directora distinta y por encima. Nuestros instintos no cuidarían de nosotros como lo pueden hacer nuestra inteligencia y voluntad libres. Toda nuestra arquitectura sensible está en función no ya de la supervivencia sino de los objetivos propios de esa voluntad y de esa inteligencia (que podemos ir anticipando que son la verdad y el amor). La estimativa y los instintos pueden valorar lo que nos conviene como animales. Pero nuestra condición animal no lo es todo. Es la inteligencia la que puede valorar lo que nos conviene como personas. Veamos cómo funciona.


Conocer la realidad: el conocimiento intelectual


Los hombres, con el conocimiento sensible, sabemos lo que las cosas son para nosotros. Con la inteligencia, conocemos lo que son en sí mismas.

Como hemos visto, tenemos distintos sentidos externos e internos. La inteligencia en cambio es única, pero realiza diferentes operaciones y se va perfeccionando. No conocemos las cosas de un modo total y acabado sino que podemos y debemos profundizar en ellas. Esto no ocurre con los sentidos. Por eso los animales no progresan, no poseen cultura ni la transmiten. Sólo, y en todo caso, evolucionan. No inventan cosa nuevas ni descubren otros modos de comportarse: no les hace falta porque su conocimiento está en función de sus necesidades biológicas, y éstas son siempre las mismas. No necesitan más de lo que ya tienen.


Las operaciones de la inteligencia son tres: la abstracción, el juicio y el razonamiento.

La abstracción. Nos detendremos algo más en ella porque conviene que la entendamos bien. En la abstracción, la inteligencia obtiene los conceptos a partir de las imágenes de la imaginación. El concepto es la idea que podemos abstraer de lo que conocemos. A diferencia del conocimiento sensible, la inteligencia no necesita de un estímulo sensorial para ponerse en marcha: no necesita contacto físico ni reacción química para funcionar. Necesita, eso sí, del conocimiento sensible.
Millán-Puelles lo explica así: entender el calor no calienta, mientras que sentirlo, sí. Y si lo que entiendo es el fuego, mi entendimiento no arde en llamas ni siente el menor calor. Lo cual no quiere decir que la inteligencia haya apagado el fuego (si fuese capaz de hacerlo enviaríamos al paro al cuerpo de bomberos).
¿Qué es entonces lo que traigo a mi inteligencia cuando conozco el fuego o una mesa o un coche? Es la idea; lo que en la historia de la Filosofía se ha llamado forma. Las cosas materiales están compuestas por materia y forma. Uno y otro no son partes de las cosas, sino principios que las constituyen. De otro modo no podríamos explicar por qué el pensar en el fuego no nos quema: algo tiene que haber en la cosa que pueda pasar a ser poseído por mi mente.
De la forma de las cosas extraigo la idea, que es lo que yo traigo de ellas a mi inteligencia. Parece un poco complicado, pero puede entenderse. La forma de un coche es lo que permite que a cualquier vehículo del estilo que encuentre le pueda llamar "coche", Es su género. Al decir coche damos por supuestas todas las características que debe tener para llamarse así: cuatro ruedas, que transporte personas, con su propio motor,... La idea es inmaterial, da universalidad a las cosas y permite que sean conocidas. La materia las individualiza. Las cosas son una y otra, materia y forma; las ideas, sólo forma.
Pues bien, cuando conocemos, captamos, poseemos o aprehendemos la forma de lo conocido. Por eso, conocer es poseer inmaterialmente (formalmente) las cosas. Y a esa operación la hemos llamado abstracción.

Con un ejemplo lo podemos ver más claro. Los animales no pueden abstraer porque no tienen inteligencia. Ayllón explica" un significativo experimento de Pavlov a este respecto:
Pavlov coloca a un simio en una gran balsa que flota en el centro de un lago. Entre el lugar en el que se sitúa al simio y aquel donde se le proporciona el alimento, hay un aparato que produce fuego. Pero también hay un depósito de agua y un cubo. Al mono se le enseña a sacar agua del depósito con el cubo, apagar el fuego y llegar a la comida. Por lo demás, el mono sabe refrescarse en el lago cuando hace calor. Pero un buen día se quita el agua del depósito. El simio, desconcertado, sigue metiendo el cubo en el depósito vacío sin pensar que puede Ilenarlo con el agua del lago. ¿Por qué? Ésta es la respuesta de Pavlov: porque «no tiene una idea general, abstracta del agua como tal; en el nivel en que se sitúan los antropoides no se produce aún la abstracción de las propiedades específicas de los objetos».
El animal siempre verá el agua en relación con sus necesidades y, en definitiva, con su supervivencia: donde me refresco, lo que bebo, con lo que apago el fuego. El hombre puede considerarla como realidad objetiva, en sí misma. Por tanto, no necesita del contexto de una necesidad -sed, calor- para asociarla a su satisfacción. Y podemos emplearla en lo que queramos, libremente: navegar, mover turbinas, regar, o hacer cubitos de hielo para el refresco.
Eso es abstraer: liberar a las ideas de las cosas y de nuestras circunstancias. Lo cual nos permite instrumentalizarlas al servicio de nuestra libre voluntad, con independencia de nuestros instintos. Sólo gracias a que podemos abstraer somos capaces de convertir un objeto en un instrumento. Nuestro primer instrumento fue la mano. Pero rápidamente pasó a la categoría de instrumento de instrumentos, en cuanto nos dimos cuenta de que con una rama podíamos golpear aún más fuerte. Nació así la técnica. Pero si lo que queríamos era cazar un mamut, ninguna rama, por gruesa que fuese, nos podía servir. A alguien se le ocurrió entonces afilar la punta y clavársela al pobre mamut. y todo gracias a que convertimos "rama" primero en "garrote" y después en "lanza", y seguramente más tarde en "flecha", ... ¿Fue la necesidad de comer pajaritos la que nos hizo llegar a la flecha? No: como observa L. Polo, la misma necesidad tienen los gatos y todavía no consta que hayan inventado las flechas. El hambre nos impulsa a comer, y puede que aguce el ingenio.

Pero inventar, sólo inventa el ingenio, la inteligencia del hombre, hambriento o después de comer. No es correcto explicar al hombre desde sus necesidades.
El juicio es una nueva operación de la inteligencia. Lógicamente ésta no se puede quedar en la simple abstracción de objetos. Así, en el juicio reúne dos o mas conceptos conectándolos entre sí: el coche es azul, el agua está fresca. Un animal percibe el agua igual de fresca que nosotros, y si va a beber la preferirá a otra más caliente. Pero sólo por que le conviene. No puede formular juicios porque no ha sido capaz de abstraer. Luego no puede atribuir un predicado -fresca- a un sujeto -agua-, porque no entiende el concepto de agua ni el de fresca. No entiende el agua, sólo se la bebe. Ni entiende fresca: sólo se refresca.
En tercer lugar tenemos el razonamiento o concatenación de varios juicios. Veíamos al hablar de la abstracción que ese tipo de conocimientos posibilita la conducta humana, y hablábamos de la instrumentalización como condición de posibilidad de la técnica. Una de las técnicas más definitorias de lo humano es el lenguaje. El lenguaje es la expresión de nuestro carácter humano. Se sirve de símbolos convencionales, inventados, que son las palabras. Una palabra, salvo que sea onomatopéyica, no tiene nada que ver con lo expresado. Pero lo expresa. La palabra es el nombre de la idea abstraída. Y su expresión se realiza en juicios y razonamientos. El lenguaje es la forma del pensamiento, e implica la inteligencia. Al hablar, al razonar, conocemos mejor la realidad: profundizamos en ella, buscamos los porqués. Descubrimos que la naturaleza no es un caos y que hay un orden. Que los seres vivos son seres orgánicos, compuestos, pero en los que cada parte cumple una función y que hay una unidad. Comprobamos que esa unidad no es obra de nuestro pensamiento. No se debe a que hayamos reunido sólo en nuestra mente lo que fuera de ella está disgregado. El equilibrio ecológico, por ejemplo, no es un invento humano, sino que está ahí y es gracias a nuestra inteligencia como nos damos cuenta. Y al darnos cuenta de su importancia y de su fragilidad, nos sentimos llamados a protegerlo y responsables de su cuidado. Un nuevo descubrimiento: la responsabilidad -para con la naturaleza o para con nuestros semejantes- es algo que nos surge porque tenemos inteligencia. ¿Lograríamos todo esto sólo con los sentidos?

¿Piensan las computadoras?

Hablemos ahora de la inteligencia artificial (IA). Numerosas películas -incluida Matrix, que ya nos ha servido de ejemplo, o la misma AI, de Spielberg, I Robot y algunas más- se han atrevido con el planteamiento de ordenadores capaces de superar intelectualmente a los hombres. ¿Piensan los ordenadores? Lo cierto es que no. Y que por tanto, sólo metafóricamente decimos que poseen inteligencia artificial. Procesar información no es pensar. El ordenador combina símbolos, reducidos a su mayor simplicidad de unos y ceros, pero siguiendo las instrucciones de los ingenieros que las crean. Pueden incluso mostrar cierta autonomía, pero siempre y sólo si obedece -de nuevo- a instrucciones que se le han dado. El hombre es capaz de crear símbolos (lo decíamos al hablar del lenguaje); las máquinas, no. Veámoslo con un ejemplo de John Searle, publicado en 1980:
"Imaginemos una computadora que posee un programa integrado por el que entiende el idioma chino. Pero, lo entiende de verdad, como los auténticos chinos?
Imaginemos ahora que una persona es encerrada en un cubículo literalmente forrado por dentro de estanterías en las que se amontonan papeles con escritos en chino. Esta persona sólo habla inglés, pero recibe por debajo de la puerta del cubículo otros papeles. Éstos, aunque también están en chino, contienen además una serie de instrucciones en inglés en el que se le indica qué papel, de los que estaban dentro, debe devolver también por debajo de la puerta. Sin embargo, nuestro amigo no sabe ni que lo que le pasan en chino son preguntas, ni lo que devuelve, respuestas correctas a esas preguntas.
Si nadie dice nada, podríamos pensar desde fuera que el señor de dentro sabe chino. Pero lo cierto es que, por muchas veces que repita la operación y por muy rápido que llegue a hacerlo, jamás aprenderá una palabra de ese idioma.

viernes, 11 de junio de 2010

Libro del mes (Junio 2010). Historia sencilla de la Filosofía.

Libro del mes (Junio 2010). Historia sencilla de la Filosofía.

El autor de este libro es Rafael Gambra Ciudad, doctor en Filosofía por la Universidad de Madrid y catedrático de la misma disciplina desde 1943. Ha ejercido la docencia en diversos Institutos, en la Facultad de Filosofía y Letras y en el Centro de Estudios Universitarios.
Su obra se distribuye entre Filosofía y el pensamiento político. Entre sus obras, podemos destacar: “La primera guerra civil”; “La monarquía social y representativa”; “El silencio de Dios”. Etc.
Esta obra, como reza su título, es una obra de filosofía que quiere llegar a todo el público que se interroga por el origen y el fin de todos los seres humanos. Interrogantes que, por otra parte, sólo la filosofía puede contestar.

Veamos algún fragmento de esta obra:

“La filosofía es la actividad más natural del hombre, y la actitud filosófica, la más propiamente humana.
Imaginemos a un hombre que salió de su casa y ha sufrido un accidente en la calle a consecuencia del cual perdió el conocimiento y fue trasladado a una clínica o a una casa inmediata. Cuando vuelve en sí se encuentra en un lugar que le es desconocido, en una situación cuyo origen no recuerda.

¿Cuál será su preocupación inmediata, la pregunta que enseguida se hará a sí mismo o a los que le rodean? No será, ciertamente, sobre la naturaleza o utilidad de los objetos que ve a su alrededor, ni sobre las medidas de la habitación o la orientación de su ventana. Su pregunta será una pregunta total: ¿Qué es esto? O, mejor, una que englobe su propia situación: ¿Dónde estoy?, ¿Por qué he venido aquí?

Pues bien la situación del hombre en este mundo es semejante. Venimos a la vida sin que se nos explique previamente qué es el lugar a donde vamos ni cuál habrá de ser nuestro papel en la existencia (….) A los primeros e insistentes ¿Por qué? de nuestra niñez responden nuestros padres como pueden (…) Llegada la inteligencia a su estado adulto suele, en algún momento al menos, colocarse en el punto de vista del no habituado. En ese instante está haciendo filosofía (…).
La filosofía, pues, lejos de ser algo oscuro y superfluo situado sobre la sencilla claridad de las ciencias particulares, es el conocimiento que la razón humana reclama de modo inmediato y natural.
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miércoles, 5 de mayo de 2010

Libro del mes (mayo 2010)"El mito del hombre nuevo".

El autor del libro, Dalmacio Negro Pavón, fue catedrático de Historia de las Ideas y Formas Políticas en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente, es catedrático emérito de Ciencias Políticas en la Universidad CEU San Pablo. Es miembro numerario de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Entre sus muchas obras publicadas, destacamos este libro donde el autor hace un análisis del mito del hombre nuevo como sustentador del dogma fundamental de la mentalidad del siglo XXI.
Veamos un fragmento de dicha obra:


"La época de la desfundamentación."

"Si el europeo ha perdido la realidad, lo que conlleva la pérdida del sentido de la vida, débese a que, como decía Zubiri, nuestra época es un tiempo de desfundamentación. Esto viene de atrás. En el plano intelectual, el imperio de los teólogos había dejado paso al de los juristas con el auge del Estado: silete theologi in munere alieno!, [callaos teólogos en el ámbito ajeno!
El movimiento de desfundamentación comenzó con el artificioso contractualismo hobbesiano, que transformó la teología en teología política. Con Hobbes, un humanista que hizo del poder humano el único medio de salvación en este mundo, el humanismo empezó a crear -cons­truir- sus propios mitos, como los de la Sociedad y el Estado. El contractualismo alcanzó su forma más radical con Rousseau. Y puesto que la metafísica también se había alejado paulatinamente de la teología, al final, Kant la desfundamentó por completo.
Kant aniquiló la ontología, para lo que fue decisivo la negación del con­cepto metafísico de «substancia». A pesar del esfuerzo de Hegel por volver a fundamentar la metafísica en la teología, en el vacío que le siguió se instaló la religión secular.

La religión civil de Rousseau fue probablemente, la primera ateología de la nueva religión: en ella es central el mito del ciuda­dano, el citoyen, como un hombre renovado. Esa religión se asen­tó en el hueco creado por la revolución, coherente con el que dejó la filosofía kantiana al liquidar la tradición metafísica. A la verdad, afluían asimismo a ese vacío otras tendencias más subterráneas a las que dio rienda suelta la Gran Revolución, una mutación histórica que preconizó un tiempo enteramente nuevo, el primer intento de crear una nueva civilización desvinculada de la histórica o tradicio­nal europea.

En el mundo histórico-político en el que irrumpía vigorosa­mente el estado social democrático, la ateología política hizo del hombre nuevo un mito profundamente revolucionario. La misma idea de democracia se llenó del pathos religioso de la religión secu­lar. El concepto «naturaleza humana» devino entonces abiertamen­te polémico debido a su uso político implícito o explícito para jus­tificar el mito del hombre nuevo. Dostoievski se dio cuenta de que esto podía acabar con todo, incluyendo al ser humano, y Nietzsche sacó la consecuencia.

lunes, 19 de abril de 2010

3º Trimestre. Ortega y su obra:"El tema de nuestro tiempo". Capítulo X

“Desde distintos puntos de vista, dos hombres mitran el mismo paisaje. Sin embargo, no ven lo mismo. La distinta situación hace que el paisaje se organice entre ambos de distinta manera. Lo que para uno ocupa el primer término y acusa con vigor todos sus detalles, para el otro se halla en el último término y queda oscuro y borroso. Además, como las cosas puestas una detrás de otra se ocultan en todo o parte, cada unoi de ellos percibirá porciones del paisaje que al otro no llegan. ¿Tendría sentido que cada cual declarase falso el paisaje ajeno? Evidentemente, no; tan real es uno como el otro. Pero tampoco tendría sentido que puestos de acuerdo, en vista de no coincidir sus paisajes, los juzgasen ilusorios. Esto supondría que hay un tercer paisaje auténtico, el cual no se halla sometido a las mismas condiciones que los otros dos. Ahora bien, ese paisaje arquetipo no existe ni puede existir. La realidad cósmica es tal, que sólo, puede ser vista bajo una determinada perspectiva. La perspectiva es uno de los componentes de la realidad. Lejos de ser su deformación, es su organización (…………..)
De esta manera, la peculiaridad de cada ser, su diferencia universal, lejos de estorbarle para captar la verdad, es precisamente el órgano por el cual puede ver la porción de la realidad que le corresponde. La verdad integral sólo se obtiene articulando lo que el prójimo ve con lo que yo veo, y así sucesivamente. Cada individuo es un punto de vista esencial. Yuxtaponiendo las visiones parciales de todos se lograría tejer la verdad omnímoda y absoluta.
Ahora bien: esta suma de las perspectivas individuales, este conocimiento de lo que todos y cada uno han visto y saben, esta omnisciencia, esta verdadera razón absoluta es el sublime oficio que atribuimos a Dios.”

viernes, 16 de abril de 2010

El debate sobre los toros publicado en FOR21S. Abril 2010

¿Huyendo de nuestros propios deseos?
Resulta curioso que el tripartito catalán coincida en su rechazo a los toros con Felipe V, rey francés que prohibió las corridas al tiempo que liquidaba las libertades nacionales reconocidas durante la época de los Austrias. Mientras se enfrenta a la afición taurina de , Lluis Companys, presidente de la Generalitat por ERC y fusilado por Franco, que presidió corridas en la ,Monumental de Barcelona o en la Maestranza de Sevilla.

Los toros abren una puerta hacia la infancia de la humanidad
Sería ingenuo buscar en el ecologismo o en la defensa de la sensibilidad animal los motivos del tripartito para intentar erradicar las corridas de toros
de Cataluña.
Las verdaderas razones, nada ocultas, tienen que ver con la obsesiva intención por separar a Cataluña del resto de España. Atentando también contra aquellas manifestaciones que han cohesionado, a lo largo de los siglos, una misma sensibilidad popular. Grabado de Pablo Picasso.

Al hacerlo, borran la Cataluña mediterránea, incomprensible sin la presencia ancestral del toro, tanto en la lidia como en los tradicionales "correbous" 'culminación de las fiestas en innumerables pueblos catalanes.
Pero el debate sobre los toros es mucho más profundo y complejo.
¿Son los toros un espectáculo bárbaro, ,o como planteaba Lorca constituyen la fiesta más culta del mundo"?
Frente a las manifestaciones antitaurinas, el torero Espartaco afirma que"no hay nada que temer. Cuando descubran la verdad del toreo correrán el riesgo de hacerse partidarios también':
Esa verdad, profunda e inexplicable, que ha conquistado a lo más avanzado y progresista de la intelectualidad española y universal.
El mundo de los toros es llanto y lágrimas para Lorca, música callada para Bergamín, la metáfora de un poema para Gerardo Diego. Rafael Alberti no descansó hasta poder vestirse con un traje de luces. Ser enterrado en la finca del torero Antonio Ordoñez en Ronda fue la última voluntad de Orson Wells. Valle lnclán consideraba la tauromaquia más noble y deleitable, aunque no menos trágica, que la logomaquia, esto es la política española".
La pasión por los toros fue una constante en la obra de Picasso. Aleixandre, Neruda, Jorge Guillén, Jean Cocteau, Dámaso Alonso, Miguel Angel Asturias, Juan Ramón Jiménez o Miguel Hernández, son sólo algunos de los nombres que evidencian la profunda atracción del mundo de la cultura hacia los toros.
La que condujo a Lorca a afirmar que los toros eran "la fiesta más culta del mundo":
Un ejemplo de esa cultura que se lleva en la sangre, que no necesita ser codificada porque es patrimonio de todo un pueblo, un atajo hacia esa sabiduría que los antiguos tenían y que nosotros hemos olvidado.
La presencia del toro como animal totémico es una presencia ancestral en todo el Mediterráneo, que nos contempla con la carga de los siglos de los toros de Guisando.
Los sacrificios, ritos y juegos con el toro, símbolo de fecundidad y del poder de la naturaleza, abarcan desde el palacio de Cnosos en Creta hasta los iberos.
En la fiesta de los toros hay una puerta abierta hacia esa infancia de la humanidad, hacia esa sensibilídad todavía no domeñada por las cadenas de la civilización, de la culpa o el pecado.
Una concepción del mundo anclada en ese pozo sin fondo donde la vida y la muerte se entrecruzan de forma misteriosa, en el que para encontrar lo más intenso de la vida es necesario sentir la cercanía de la muerte.
Por eso los toros eran para Lorca uno de los ámbitos privilegiados para la presencia del duende -"estos sonidos negros son el misterio, las raíces que se clavan en el limo que todos conocemos, que todos ignoramos, pero de donde nos llega lo que es sustancial en el arte-, ese duende que "no llega si no ve posibilidad de muerte, si no sabe que ha de rondar su casa, si no tiene seguridad de que ha de mecer esas ramas que todos llevamos y que no tienen, que no tendrán consuelo":
Aquí es quizá donde resida la fascinación universal de los toros, una vía de entrada hacia los misterios de la humanidad. Y quizá también en esa inexplicable capacidad del pueblo español para hacer pervivir en sus tradiciones más hondas el recuerdo de una época donde la vida no estaba sometida todavía a reglas y prohibiciones, esté una de las claves de la fascinación universal por España.
Porque existe también otro factor oculto que explica tanto la repulsa como la fascinación ante los toros.
El ex torero Luis Francisco Espla, en una conferencia impartida en la prestigiosa universidad francesa de La Sorbona, recordaba que "el arte del toreo nos recuerda cada tarde muchos valores esenciales, olvidados por nuestra sociedad: la honestidad del hombre y el toro, solos; la sinceridad abso!uta de quien se lo juega todo con un gesto; la fidelidad a unos principios de comportamiento, incluso a la hora de matar:el torero mira de frente, no engaña, y oficia un sacrificio ritual, con arte, un arte indisociable del gran teatro, la gran dramaturgia, pero un teatro y una dramaturgia en la que está en juego la vida misma (. ... ). En las sociedades desarrolladas tiende a ocultarse todo lo relacionado con la muerte, mientras que el mundo de los toros mira de cara a la muerte":
Los toros fascinan porque son verdad, porque nos remiten a sentimientos y pasiones muy profundas, que nos han hecho olvidar con muchas capas de civilización, Y la verdad, esa verdad que duele y conmueve, escasea en las sociedades de capitalismo desarrollado, levantadas sobre la necesidad, no ya de difundir la mentira, sino de ocultar permanentemente todo lo que sea verdad.

DEBATE SOBRE LOS TOROS
La fiesta más culta
(Federico García Larca)

"El toreo es probablemente la riqueza poética y vital de España, increíblemente desaprovechada por los escritores y artistas, debido principalmente a una falsa educación pedagógica que nos han dado y que hemos sido los hombres de mi generación los primeros en rechazar. Creo que los toros es la fiesta más culta que hay en el mundo.
En España (como en los pueblos de Oriente, donde la danza es expresión religiosa) tiene el duende un campo sin límites sobre los cuerpos de las bailarinas de Cádiz, elogiadas por Marcial, sobre los pechos de los que cantan, elogiados por Juvenal, y en toda la liturgia de los toros, auténtico drama religioso donde, de la misma manera que en la misa, se adora y se sacrifica a un Dios.
Parece como si todo el duende del mundo clásico se agolpara en esta fiesta perfecta, exponente de la cultura y de la gran sensibilidad de un pueblo que descubre en el hombre sus mejores iras, sus mejores bilis y su mejor llanto."

Los toros fascinan porque son verdad. Un atributo que escasea en las sociedades de capitalismo desarrollado

martes, 9 de marzo de 2010

Libro- documento del mes (abril 2010). La terrible matanza de Katyn

LA TERRIBLE MATANZA DE KATYN ( 2 )

Continuamos la narración de los tremendos asesinatos cometidos en el bosque de Katyn según el relato del extraordinario escritor Ernesto Giménez Caballero, testigo del descubrimiento de aquel holocausto:
"[ ... ] Ya a más de un kilómetro de la fosa donde estaban exhumados los polacos asesinados, la atmósfera había comenzado a cargarse de una pesadez hedionda.
Cuando salté del coche militar para saludar al famoso criminalista doctor Buhtz, que nos esperaba rodeado de oficiales y de auxiliares médicos, tuve que hacer un esfuerzo desesperadamente viril para no retroceder. No era un espectáculo -lo que me echaba atrás- de aquel cráter humano, donde lo humano había vuelto a ser humus, tierra, fiemo. Sino aquella tierra, aquel humus, humeaba con tal fetidez era casi visible, tangible, pastosa, sápida. Se mascaba el hedor. Un olor que se me impregnó hasta el alma. El auténtico Finis Paloniae, aquel cráter humano.
Se me hizo recorrr el inmenso matadero. Contemplar estratos de cadáveres, unos sobre otros, aplastados, en una hoya redonda y vasta como una plaza de toros. Por el momento iban excavados cerca de 3.000 cuerpos. Con un profundo respeto los iban alineando soldados alemanes, en los claros del bosque: en formación bélica, en escuadrones funerales y solemnes, como tributo de honor a la hecatombe de todo un Ejército. [Pobre Polonia!
El hecho había ocurrido en la primavera de 1940. Desde la estación de Gniezdowo fueron trayendo a los oficiales prisioneros hasta aquí, en camiones. El clásico paseo. Tal vez pensaran esos oficiales ir a un campo de concentración. iY qué concentración' Mirarían, como yo miraba la libertad de los pinos en sus copas, ascendiendo al cielo y al aire de primavera donde augurales volarían cornejas. Pero pronto sus ojos se bajarían a la cárcava silícea -como en una trampa para fieras- fueron cayendo las expediciones precedentes. La mayoría de estos cadáveres tenían el rostro desencajado de espanto y delirio, con muecas de sufrimientos inenarrables. Los cuerpos se habían calcificado, momificado, y muchos se conservaban enteros, pelado el cráneo, rotos los dientes, la carne fibrosa, el ojo cristalizado, las manos engarfiadas, y los uniformes de plomo y barro como escayola pintada.
¿Fueron los cuervos quienes con sus graznidos y revoloteos sobre la fosa descubrieron la inmolación, al modo que en el célebre cuento oriental? ¿Fue este campesino viejo, de caftán verdoso y montera peluda, que relataría una vez más lo que ya relató a las autoridades alemanas? [Escondido por el bosque, oyendo los alaridos y los disparos, fue acercándose agazapado, hasta contemplar la histórica carnicería.]
El doctor Buhtz -imperturbable en su grave misión de reconocer muerto tras muerto- los iba haciendo traer en parihuelas hasta una mesa de autopsia, improvisada y de madera, al borde de la fosa.
Masacre de oficiales polacos ordenada por Stalin ...
Me mostraban constantemente documentos y más documentoNombres y más nombres. El del general de brigada Smorawinsky, de Lublin. El del mayor Valeriano Orlowski. Cuentas de hotel, billetes de teatro, carteras de piel, medallas con la Virgen ... iPobre Polonia!
Polonia, Rusia y España
-Doctor -le dije de pronto al doctor Buhtz-, creo que no es necesario este trabajo fatigoso y tremendo que hacen ustedes. Creo -proseguí- que les bastaría a ustedes recordar la historia secular de Rusia contra Polonia para comprender que sólo la Rusia de Boris Godunof ha podido tramar esta venganza histórica. Era una vieja cuenta pendiente. Y Stalin la ha liquidado, heredero de los zares asiáticos.
Un oficial alemán que me estaba escuchando, se me acercó y me ofreció un pitillo.
-Yo soy de su opinión -me dijo en lengua española. Ante mi sorpresa prosiguió-: Estuve en la Legión Cóndor, por eso hablo algo de su lengua. ¿Vamos a tomar una taza de té en la casa de la GPU?
Echamos a andar por el bosque. Entre olor de pitillo y el alejamiento de la fosa, los nervios se iban calmando.
El palacete de leño donde la GPU corría sus juergas tras las ejecuciones. En el vestíbulo había pinturas de mujeres en troikas, elegantes y provocativas. Pasamos a un comedor y nos sentamos esperando un almuerzo.
-Me ha interesado eso que ha dicho usted, atribuyendo el caso de Katyn a una venganza secular de Boris Godunof.
-Es que nosotros, los españoles, tenemos también cuentas pendientes con aquel déspota. En sus
tiempos, allá por el siglo XVI, quiso España, la austriaca España, a través de nuestros jesuitas, salvar a Polonia de la esclavitud rusa, terminando con el Cisma ortodoxo y devolviendo esa tierra eslava al catolicismo.
-Se refiere usted a lo del falso Demetrio?
-Sí. Fue muy popular en España, hasta nuestro teatro clásico llegó aquella tragedia. Según parece, un jesuita polaco se lo contó a Lope de Vega, quien escribió su Gran Duque de Moscovia, o el Emperador perseguido... Drama polaco fue La Vida es sueño de Calderón, con un príncipe polaco, Segismundo, el drama más universal de España. [Romántica Polonia! [Heroica Polonia! iCalderoniana Polonia!
Un inolvidable almuerzo
En la gran isla lujosa del bosque de Katyn, donde tuvo su sede sede el NKVD o Comisariado del pueblo y luego la GPU, tomamos un almuerzo frugal, compuesto de sakuskas y té. Desde las ventanas se veía un paisaje encharcado. silvano y arenoso. Las nubes, entre los árboles aún sin brotes, parecían míticas rusalkas o ninfas del bosque ruso. Llovía suavemente. La primavera en Rusia es el barro.
El doctor Buhtz llegó aún remangado y sin lavarse las manos, impregnadas de cadaverina; se sentó. Tomó un pan de sandwich y, sobre él, exprimió un pus que dijo ser pasta de salmón. Y tras tener un rato tal bocadillo entre sus dedos para que se infestara de olor a cadáver, me lo ofreció con una mirada de desafío. Lo tomé. Y hasta lo mastiqué. iBravo! .Bravo! iEl español siempre!
Salimos a la carretera de Vitebsk a Moscú, camino de Smolensko.
Paramos un instante en el puesto de policía, transformado en museo de la matanza de Katyn.
Bajo los porches de aquel puesto -cercano a la carretera- se había improvisado una galería de vitrinas con los documentos encontrados a las víctimas. A pesar de estar bajo cristales -aquellas cintas, estrellas, cartas y papeles, y carnés y fotos apestaban aún a cadaverina, y no se podía estar mucho tiempo inclinado mirándolos.
Yo solicité algunos de estos testimonios para llevarlos a España. y recuerdo que, al abrir la maleta en el hotel de Barcelona, el olor de Katyn reapareció, se desenroscó serpentino, fétido, y como estaba solo, caí ahora sobre la cama mareado, en náuseas. Vornitando a Katyn!"
Orden de Ejecución emitida por Stalin
[Escudo de Armas de la URSS] URSS
"Comisariado Nacional para Asuntos Internos de la URSS
5 de Marzo de 1940 No 794/
Moscú

A nombre de Stalin:
Un gran número de ex oficiales del Ejército Polaco, empleados de la Policía Polaca y servicios de inteligencia, miembros del Partido Nacionalista Polaco, partidos contra-revolucionarios, miembros descubiertos pertenecientes a grupos de resistencia contra-revolucionarios, fugitivos y otros, todos ellos enemigos jurados de la autoridad soviética, que odian el sistema soviético, están actualmente en campos de prisioneros de guerra de la NKVD de la URSS y en prisiones de Ukrania y Bielorusia.
Los oficiales militares y de policía en los campos están conduciendo actividades de propaganda anti-soviética. Cada uno de ellos está esperando solamente su liberación para comenzar sus actividades en contra de la autoridad soviética.
Los órganos de la NKVD en las provincias occidentales de Ukrania y Bielorusia han descubierto un número de organizaciones rebeldes contra-revolucionarias.
Ex oficiales del ejército polaco y policía, así como también de gendarmería han mostrado que están participando en espionaje y actividades insurgentes.
Entre los detenidos [sin considerar los soldados y oficiales subalternos) hay 14.736 ex oficiales, funcionarios de gobierno, terratenientes, policías, gendarmes, guardias de prisiones, colonizadores de regiones fronterizas y oficiales de inteligencia -más del 97% son de nacionalidad polaca-.
De ellos:
295 generales, coroneles y tenientes coroneles.
2.080 mayores y capitanes. 6.049 tenientes, subtenientes y alféreces.
1.030 oficiales superiores y subalternos de policía.
5.138 agentes de policía, gendarmes, guardias de prisiones y personal de inteligencia.
144 funcionarios de gobierno, terratenientes, curas, colonizadores de regiones fronterizas.
En la región occidental de Ukrania y Bielorusia hay 18.632 detenidos, de los cuales 10.685 son polacos, incluyen:
1.207 ex oficiales
5.141 ex oficiales de inteliqencia de la policía y gendarmería

(El 13 de abril de 1990, cincuenta años después de la masacre, Yeltsin oficialmente admitió la responsabilidad de la Unión Soviética en el crimen de Katyn.
El 14 de octubre de 1992, el presidente ruso había dado a conocer que mandaría a Varsovia un enviado especial, el cual entregaría al presidente polaco Lech Walesa documentos muy importantes.
El delegado especial era el profesor Rudolf Pijoya, presidente del Comité de los Archivos Estatales de la Federación Rusa.)



347 Espías y saboteadores 465 ex terratenientes, dueños de fábricas y funcionarios de gobierno
5.345 miembros de varias organizaciones contra-revolucionarias y otros elementos contrarevolucionarios.
6.127 fugitivos
Sabiendo que todos ellos son enemigos declarados de la autoridad soviética, la NKVD de la URSS considera necesario:
I) Autorizar a la NKVD de la URSS para:
[1) Instruir los casos de los 14.700 ex oficiales de policía, funcionarios de gobierno, oficiales de policía, oficiales de inteligencia, gendarmes, colonizadores de las regiones fronterizas y guardias de prisiones que están retenidos en campos de prisioneros de guerra,
[2) Se debe incluir los 11.000 casos de miembros de varias organizaciones contrarevolucionarias, espías y saboteadores, ex terratenientes, dueños de fábricas, ex oficiales de policía, funcionarios de gobierno y fugitivos que han sido arrestados y que están detenidos en las provincias occidentales de Ukrania y Bielorusia, y se les debe aplicar la pena máxima: ejecución.

II) El examen de los casos deberá ser efectuado sin instruir sumario y sin levantar cargos. Los manifiestos con las conclusiones de las investigaciones y los veredictos finales deberán ser como sigue:

[a) para las personas detenidas en campos de prisioneros de guerra, en la forma de certificados emitidos por la NKVD de la URSS.
[b) para los arrestados en la forma de certificados emitidos por la NKVD de la RSS de Ukrania y de la NKVD de la RSS de Biolorusia.

III) Los casos deberán ser examinados y los veredictos pronunciados por un tribunal de tres miembros consistentes de los camaradas Merkulov, Kobulov y Bashtakov [Jefe del 1 er Departamento Especial de la NKVD de la URSS.)
Comisario Nacional de Asuntos Internos de la URSS L. Seria"


La firma de L. Seria fue añadida a mano y las firmas que sigue fueron borradas del original.
Firmado por: Stalin, Voroshiíov

La patraña en Nuremberg

Durante el juicio de Nuremberg se intentó, bajo presión soviética y la indiferencia cómplice británica, de investigar y acusar a los "culpables" alemanes del crimen en masa de Katyn. Incluso se pretendió incriminar a oficiales superiores y generales, que no habían sido incriminados en otros supuestos actos criminales.
Por los archivos del juicio, en virtud de los Estatutos de Nuremberg, según los cuales los informes de las comisiones de encuestas aliadas tenían el valor de prueba, el informe soviético sobre Katyn, acusando a los alemanes de la matanza de 11.000 militares y civiles polacos fue aceptado por los vencedores como prueba auténtica, indiscutible, el 8 de agosto de 1945. Finalmente, no hubo pruebas suficientes y la causa fue sobreseída


Nueva investigación

En 1 945 se abre una nueva investigación promovida por el ministro de Justicia Swiatlovski, dirigida por el procurador general de Cracovia, Román Martini, que, durante la indagación, descubre la relación de oficiales rusos que dirigían los campos de Kozielsk y Starobielsk, además de algo desconcertante: en las fosas habían sido encontrados cartuchos de proyectiles -tal como hemos mencionado anteriormente- de fabricación alemana, de la empresa Gustav Genschow, ubicada en las proximidades de Kalsruhe, cartuchos con la marca de la fábrica GECO 7,65. Martini se preguntaba cómo era posible que si los alemanes quisieran atribuir la matanza a los rusos hubieran empleado proyectiles propios en vez de soviéticos, de los cuales tenían abundante provisión después de la derrota del Ejército ruso. Román Martini continuó la investigación y descubrió que en "1924 Genschow había sido autorizado a exportar municiones a la SS en grandes cantidades, pero tarnbién recibieron esa munición los países Bálticos y Polonia. Martini acabó la investigación en febrero de 1946. Volvió a Polonia y envió un memorial con sus conclusiones al ministro de Justicia, tras depositar previamente una copia en un notario en Suecia, para abrir en caso de muerte o desaparición". En la noche del 12 al 13 de marzo de 1946, Martini resultó muerto en su casa de Cracovia por disparos de ametralladora por una pareja de 19 y 17 años, miembros del Comité para la Amistad Soviético-Polaca. Fueron detenidos al día siguiente y encerrados en la cárcel de San Miguel de Cracovia, una de las más rigurosamente custodiadas; a los tres días se fugaron de la prisión durante la noche.

(Con su decisión/ Yeltsin perseguía un doble objetivo: aclarar la verdad y atacar a su adversario político/ Mijail Gorbachov. El deseo de Yeltsin era poner de manifiesto que Gorbachov había mantenido en secreto el carácter criminal del Partido Comunista de la URSS.
Al recibir los documentos/ el presidente Lech Walesa/ conteniendo las lágrimas/ manifestó:
"Somos testigos de la entrega de los documentos más importantes relacionados con los más crueles crímenes contra la nación polaca". )


Nunca más se sabrá de ellos. Nada sale de lo descubierto por Martini. Todo ello no dejó de ser muy sospechoso ...

EpílogoEn 1989, después del colapso de la Unión Soviética, el primer ministro Gorbachov admitió que la NKVD había ejecutado a los polacos y confirmaba la existencia de otros dos lugares más de ejecución similares, donde siguiendo las órdenes de Stalin, en marzo de 1940, la NKVD había dado muerte a 25.700 polacos, incluyendo los encontrados en Katyn.
En mayo de 1992, en un bosque cerca de Kharkov, investigadores privados rusos descubrieron una fosa común conteniendo 3.891 cuerpos de oficiales polacos procedentes del campo de Starobielsk en Ukrania. En junio de ese año, autoridades rusas descubrieron 30 fosas comunes en Miednoje, 100 millas al noroeste de Moscú. Contenían los restantes 6.287 prisioneros polacos del campo en la isla Ostashkov en el Lago Seliguer. Antes de la masacre de 1940, 245 oficiales de Kozielsk, 79 de Starobielsk y 124 del campo de Ostashkor, fueron trasladados, por razones no aparentes, al campo de Pavlishchev , a cien millas al noroeste del campo de Kozielsk. Esos 448 oficiales fueron los únicos supervivientes de la masacre de Katyn. En otros lugares del bosque de Katyn se encontraron otras tumbas, conteniendo cuerpos de políticos rusos prisioneros quienes fueron ejecutados por la NKVD antes de la guerra. Parece ser que el bosque de Katyn fue el lugar principal de ejecuciones de la NKVD de Stalin.
El 13 de abril de 1990, cincuenta años después de la masacre, Boris Yeltsin oficialmente admitió la responsabilidad de la Unión Soviética en el crimen de Katyn.
El 14 de octubre de 1992, el presidente ruso Yeltsin había dado a conocer que mandaría a Varsovia un enviado especial, el cual entregaría al presidente polaco Lech Walesa documentos muy importantes. El delegado especial era el profesor Rudolf Pijoya, presidente del Comité de los Archivos Estatales de la Federación Rusa. Pijoya llevaba en la cartera fotocopias de papeles originales relacionados con el fusilamiento en 1940 de oficiales y otros ciudadanos polacos, prisioneros de guerra.
Según Pijoya, el expediente sobre Katyn se encontraba en el Kremlin, en el archivo del Politburó, y de ahí pasó al archivo del presidente Gorbachov. De Gorbachov lo había heredado Yeltsin.

Iglesia de Santa Ana en Varsovia

En el interior de esta hermosa iglesia gótica de Santa Ana, ubicada en la Krakowskie Przedmiescie 68, calle principal de Varsovia, hay una capilla muy sobria, dedicada
a los polacos asesinados por los rusos en las fosas de Katyn [5-111- 1940).
También se pueden contemplar una serie de lápidas, recordando a los 21.857 polacos asesinados por el Ejército Rojo, de los cuales 14.552 eran oficiales del Ejército polaco.

Comenterio londinense de Hammersmith

Desde el año 1976 se alza en dicho cementerio un obelisco negro costeado por exiliados polacos residentes en Inglaterra, en cuya base se leen dos frases que sobrecogen: "Katyn 1940. Polonia no les olvida ... "

Documento publicado en la revista "Fuerza Nueva" del 14 de Febrero al 8 de Marzo de 2010.