La actriz, modelo y escritora estadounidense relata cómo, "confusa y abandonada", se sometió a un aborto.
La actriz y portavoz de la campaña posaborto "No más silencio", Jennifer O,Neill, se sometió con 19 años a un aborto contra su voluntad forzada por su novio, que le amenazó con quitarle el bebé si lo tenía. Escribe que "después de abortar,me odié profundamente y pensé que me odiaría toda mi vida. Pasé muchos años recuperándome"
El aborto al que se sometió la actriz Jennifer O,Neill dañó el cuello de su útero. Como es habitual en una experiencia tan dramática, pasó muchos años recuperándose. Durante ese tiempo, abusó del alcohol y las drogas, sufrió nueve pérdidas involuntarias, se sintió incapaz para educar a sus tres hijos, sufrió depresión..........Ahora, la intérprete de más de treinta películas aparece en programas de radio y televisión para compartir el impacto que este hecho traumático dejó en su vida. Revivamos su historia relatada en primera persona:
"Con 19 años yo ya era madre. Estaba locamente enamorada de un hombre, estaba prometida y quedé embarazada. Yo estaba encantada........Fui a decirle a mi novio la emocionante noticia de que esperábamos un niño. Pero él dijo: "No vas a tener un bebé. Vas a abortar".
Estaba aturdida y no sabía adónde ir o qué decir. ¿Por qué no quiere nuestro bebé?.
Estaba muy unida a mis padres, acudí a ellos y me dijeron algo entonces muy frecuente:(Eran los años 70 y el aborto ya era legal) "No puedes tener un bebé si el padre no lo quiere. Además, con tan pocas semanas aún no es un bebé".
Recurrí a mis amigos. Volví al médico y me dijo: "eso que tienes ahora es sólo un grupo de células, una masa de tejidos.
Estaba confusa y abandonada. Supliqué al hombre con quien quería pasar el resto de mi vida que aceptara tener a nuestro bebé. Durante dos semanas, recibí cada vez más amenazas. El 85% de las mujeres que abortan sufre algún tipo de amenaza, coacción o presión. Yo era débil, y después de dos semanas de presión y amenazas me rendí. Fui al médico. Mi novio me llevó para asegurarse de que abortaba. Lloré durante toda la experiencia, como toda mujer que aborta. Después de abortar, me odié profundamente y pensé que me odiaría toda mi vida. Esto me ocurrió antes de tener fe en Jesucristo. Sin embargo, sabía que la mujer no está hecha para matar a sus hijos. Porque eso es lo que sucede: la ola de aborto deja atrás hijos muertos......La consecuencia del aborto es que detrás hay personas derrotadas y olvidadas. La reconciliación, la curación y la plenitud de Jesucristo es eficaz incluso después del aborto.
Ahora tenemos que ser fuertes y claros para que esas personas increíbles que han dejado de quedarse en silencio consigan proclamar la verdad con voz fuerte una vez que hayan aceptado la curación de Jesucristo, que existe incluso para el aborto. Que ellos sepan que hay bebés y que están a salvo y que luchando haremos algo diferente, porque Dios nunca en la vida será derrotado".
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